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jueves, 20 de octubre de 2022

En el sendero de los Nobles

 

Los tres senderos de liberación

en el budismo tibetano antiguo

y en su continuidad hoy

ELÍAS CAPRILES

Las tres primeras de las cuatro verdades de los espiritualmente nobles describen cómo el saṃsāra es sufrimiento, cuál es la causa del sufrimiento, y en qué consiste el fin del sufrimiento. La cuarta explica cuál el sendero para ir más allá del sufrimiento y poder ayudar a otros a ir más allá del mismo.

La mayor parte de las escuelas y los vehículos budistas explica el sendero de los espiritualmente nobles en términos de ocho rectitudes del Buda (recta visión, recta decisión, recta palabra, recto obrar, recta forma de vida, recto esfuerzo, recta atención y recta concentración). Ahora bien, en el budismo tibetano —el cual, por supuesto, acepta y enseña la explicación en términos de ocho rectitudes— por lo general se divide el sendero en: (1) vía del budismo primitivo o vía de la estricta disciplina (designada por ellos como hīnayāna o “vehículo estrecho”); (2) vía de la amplia compasión (designada por ellos como mahāyāna o “vehículo amplio”) y (3) vía adamantina o inmutable (designada por ellos como vajrayāna).

La vía del budismo primitivo o de la estricta disciplina no está circunscrita al theravāda, [i] que no fue jamás estudiado ni practicado en el Tíbet (por ej., el Dhammapāda fue desconocido en el Tíbet hasta que Gendün Chöphel [ii] lo tradujo al tibetano en la primera mitad del siglo XX), como tampoco lo fueron en su mayoría las demás escuelas de esa vía; lo que los tibetanos enseñan como tal consiste en las dos escuelas sánscritas del norte: la vaibhāṣika y la sautrāntika. A su vez, para la mayoría de ellos la vía de la amplia compasión se circunscribe a la tradición gradualista de la India y excluye las escuelas del extremo oriente. Y la vía adamantina se circunscribe a las expresiones tibetanas de esta última.

Ahora bien, existe una muy antigua y venerable tradición difundida en la época de Padmasambhava y plasmada en libros de sus discípulos. Uno de estos es el Kathang Dengga [iii] de Nub Namkhai Ñingpo, [iv] el cual fue ocultado como terma y revelado por el revelador de tesoros o tertön [v] Orgyen Lingpa [vi] de Îaryé, [vii] mientras que otro es el Samten Migdrön[viii] por Nubchen Sangye Yeshe [ix] que fue ignorado por muchos siglos, pero del cual se han encontrado varias copias antiguas. Ambos parecen sugerir que la forma de clasificar los distintos vehículos que nos interesa podría haber predominado —o por lo menos haber sido común— en el Tíbet durante la primera difusión de la enseñanza budista y hasta que las conquistas políticas y el consiguiente ascendiente de las sectas nuevas o sarmapa impulsara a los antiguos a adoptar la clasificación que compartían con aquellos, que es la que los divide en hīnayāna, mahāyāna y vajrayāna, y que ha predominado durante los últimos siglos. Ahora bien, puesto que en la época en que Orgyen Lingpa reveló el Kathang Dengga la clasificación en cuestión era desconocida, entre los críticos de los ñingmapas [x] hubo quien afirmara que el texto era una falsificación —dudas que se disiparon cuando apareció el Samtén Migdrön, que contenía un buen número de citas textuales del Kathang Denga y que, siendo tan antiguo, hizo que se aceptase la autenticidad de dicha clasificación —la cual en nuestra época fue rescatada y difundida por el maestro Chögyal Namkhai Norbu—. Ella explica las tres vías del siguiente modo:

(1) Sendero de renuncia, conocido como vehículo de los sūtra (sūtrayana) o como vehículo basado en una causa [cuya naturaleza es incongruente con la del fruto] (hetuyāna), el cual se puede subdividir en (a) hīnayāna y (b) mahāyāna. Mientras que el primero de estos se subdivide en śrāvakayāna y pratyekabuddhayāna, el segundo se puede dividir en gradual (o bodhisattvayana) y abrupto (chán o zen).

(2) El sendero de transformación, que se llama vehículo inmutable (vajrayāna), vehículo de los mantras secretos (guhyamantrayāna), vehículo de los tantra (tantrayāna), o vehículo basado en el fruto (phalayāna), y que se clasifica en (A) externo (cuyos tres vehículos son el ubhayatantrayāna y el yogatantrayāna) y (B) interno (mahāyogatantrayāna y anuyogatantrayāna).

(3) El sendero de autoliberación o liberación espontánea, que es el vehículo del yoga primordial (atiyogatantrayāna) de total plenitud y perfección (dzogchen), o vehículo que está más allá de la relación causa-efecto, de la producción, de la intención, del constreñimiento, del condicionamiento, del ensamblaje, etc. [xi]

En el sendero de renuncia es imperativo apartarse de múltiples objetos, evitar una gran variedad de experiencias y reprimir una enorme cantidad de impulsos, lo que sostiene la ilusión de autoexistencia de un yo separado y de una realidad externa a la (co)gnitividad inherente a nuestra verdadera condición e independiente de ella, así como de que la realidad en cuestión es una suma de innumerables substancias, cada una de ellas con cualidades que le son inherentes (de modo que parece que cada una de ellas es en sí misma buena, mala o neutra; bella, fea o neutra; etc.) —por lo cual se considera que este último es el más lento de los senderos (aunque es el más rápido para quienes no poseen las condiciones necesarias para practicar alguno de los otros dos senderos).

El sendero de transformación es, como hemos visto el sendero del tantra. Este término tiene el doble sentido de continuidad y luminosidad. A pesar de que el principio del dzogchen-atiyoga no es la transformación sino la autoliberación, los textos-raíz de este vehículo, tal como los de la vía de transformación, se llaman tantras. Sucede que también el dzogchen-atiyoga está basado en la continuidad de la luminosidad primordial, de la que el dzogchen-atiyoga hace un uso más hábil que los vehículos tántricos; más aún, en el atiyoga la continuidad base-sendero-fruto es mucho más perfecta que en cualquier otro vehículo budista, pues a diferencia de la vía de transformación, en la que es necesario crear y producir algo distinto de lo que naturalmente se nos manifiesta, en el atiyoga simplemente se descubre directamente nuestra condición original natural.

En el dzogchen-atiyoga la Base es nuestra condición original de total plenitud y perfección (dzogchen), que es la naturaleza búdica, no como potencia, sino como budeidad en acto, con sus tres kayās. El RatnagotravibhāgaUttaratantraśāstra del mahayāna ilustra la naturaleza búdica con el ejemplo de una semilla que es la causa principal del fruto que es la budeidad, y que necesita la concurrencia de circunstancias contributivas tales como humedad, luz, calor, etc. para dar lugar a la planta que luego dará su fruto —como es propio del hetuyāna o vehículo basado en la causa— pero también con el del sol que siempre ha estado brillando aunque pueda haber estado cubierto por las nubes —ejemplo que está en acuerdo con el principio del atiyogatantra.

Entonces hace falta el sendero, que en el dzogchen atiyoga está basado en el principio de la liberación espontánea, y que consiste en la repetida y constante desocultación de la verdadera condición de nuestra verdadera condición de budeidad y la concomitante autoliberación / liberación espontánea de todo lo que la ocultaba y distorsionaba —lo cual a la larga va a neutralizando las propensiones para su ocultación y para la manifestación de la combinación de ignorancia de la verdadera condición con la percepción distorsionada de dicha condición—. Por lo tanto, podría decirse que de ese modo va teniendo lugar una desocultación progresiva de la verdadera condición de la base. Esto implica que en este sendero no hace falta producir nada que no haya estado desde siempre en la base. En efecto, en dicho sendero el fruto no es más que la desocultación definitiva e irreversible de nuestra verdadera condición de budeidad. En cambio, en el sendero de transformación, constituido por el tantrismo, es necesario producir visualizaciones de una realidad que originalmente no se manifestaba. Y luego es imprescindible transformar nuestra dinámica bioenergética con prácticas yóguico-tántricas basadas en lo que los sistemas tántricos llaman configuraciones energéticas, [xii] circulación energética [xiii] y potencial energético, [xiv] incluyendo las famosas prácticas basadas en la unión femenina-masculina. Es por ello, entre otras cosas, que la continuidad base-sendero-fruto es menos perfecta en el sendero tántrico de la transformación que en el Sendero de liberación espontánea del dzogchen atiyoga.

Todos los vehículos y senderos budistas están de acuerdo en que la budeidad y el nirvāṇa son asaṃskṛta[xv] no producidos, increados, no constreñidos, no-intencionales, incondicionados, no compuestos, no inducidos, libres de acción, etc. Sin embargo, sus métodos están basados en la creación, la producción, el constreñimiento, la intencionalidad y la acción. El dzogchen atiyoga se considera como el sendero directo a la budeidad precisamente porque su sendero está basado en el mismo principio: la liberación espontánea libre de acción, [xvi] etc. Y la base se considera igualmente como asaṃskṛta.

 

Elías Manuel Capriles Arias

De 1993 a 2003 Elías Manuel Capriles Arias ocupó la Cátedra de Estudios Orientales en la Facultad de Humanidades y Educación, Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela. En 2003 renunció a su cargo en dicho Departamento e ingresó al Centro de Estudios sobre África y Asia, Facultad de Historia, de la misma Facultad y Universidad, donde impartió Filosofía y materias optativas (en concreto, budismo y artes asiáticas). Además de dar clases universitarias, Capriles es instructor de budismo y dzogchen certificado por el maestro tibetano de estas disciplinas, Chögyal Namkhai Norbu; en este campo ha impartido clases en diversos paises de Europa y America. Vivió en el subcontinente indio desde 1973 hasta 1983. Habiendo recibido enseñanzas de Dzogchen de varios maestros, entre 1977 y finales de 1982 pasó la mayor parte del tiempo practicando dzogchen en cabañas de retiro y cuevas en los altos Himalayas.


[i] Theravāda es un nombre Pāḷi; el sánscrito es Sthaviravāda; el tibetano es neten depa (Wylie, gnas brtan sde pa); el chino es 上座部 (Hànyǔ Pīnyīn, shàngzuòbù; Wade-Giles, shang4-tso4-pu4).

[ii] Wylie, dge ‘dun chos ‘phel.

[iii] Wylie, bka’ thang sde lnga.

[iv] Wylie, gnubs nam mkha’i snying po.

[v] gter ston.

[vi] Wylie, o rgyan gling pa.

[vii] Wylie, yar rje.

[viii] Wylie, bsam gtan mig sgron.

[ix] Wylie, gnubs chen sangs rgyas ye shes.

[x] Wylie, rnying ma pa.

[xi] Sánsc. asaṃskṛta; Pāḷi, asaṅkhata; Tib. dümache (Wylie, ’dus ma byas); Ch. 無爲 (Hànyǔ Pīnyīn, wúwéi; Wade-Giles, wu2-wei2).

[xii] Sánsc. nāḍī; Tib. rtsa.

[xiii] Sánsc. prāṇavāyu; Tib. rlung.

[xiv] Sánsc. bindu; Tib. thig le (en uno de los varios sentidos interrelacionados del término).

[xv] Este es el sánscrito: Pāḷi, asaṅkhata; Tib. dümaché (Wylie, ’dus ma byas); Ch. 無爲 (Hànyǔ Pīnyīn, wúwéi; Wade-Giles, wu2-wei2 [meaning non-action or beyond action]).

[xvi] En chino, 無為 (Hànyǔ Pīnyīn, wúwéi); Wade-Giles wu2-wei2).

 

Tomado de: Buddistdoor en español

https://espanol.buddhistdoor.net/los-tres-senderos-de-liberacion-en-el-budismo-tibetano-antiguo-y-en-su-continuidad-hoy/?fbclid=IwAR3YBGDTUN3KINwQA9XQvAOrJ2ccEgfUQVM5ecDSvmsR7GwGRPSxF1XOLXM

domingo, 21 de agosto de 2022

Más allá de la Mente Ordinaria (4)

 

3

EL RIMÉ DE LOS ANTIGUOS

MONJES ESTUDIOSOS

 

Para los investigadores, la vida de Jamgön Mipham representa algo así como un rompecabezas, si no una absoluta paradoja. Aunque a menudo se le describe como ecuménico y ciertamente fue un discípulo cercano de los fundadores del movimiento Rimé, dedicó toda su vida a redefinir y promover una perspectiva única Nyingma. Por lo tanto, se requiere cierto grado de sutileza, o incluso flexibilidad, al articular la posición de Mipham sobre el no sectarismo.

Incuestionablemente, Mipham demuestra en sus escritos una apertura hacia los diversos niveles y formas de la enseñanza budista en general, lo que lo distingue de otras figuras de estatura comparable en la historia intelectual tibetana. (Sin embargo, en esto también estaba siguiendo a su propio maestro, Patrul Rinpoche, quien criticó la opinión de que las tradiciones de Nāgārjuna y Asaṅga son incompatibles, así como la confianza exclusiva en el segundo o tercer giro de la rueda del Dharma). Para Mipham, esta actitud complaciente hacia las enseñanzas budistas no siempre se extendió a las otras escuelas tibetanas, al menos no de la misma manera. De hecho, su misma apertura resultó ser un punto de discusión. Es más, Mipham no rehuyó la controversia y estuvo dispuesto a señalar lo que él veía como fallas en otros sistemas, incluso cuando advirtió contra la hostilidad absoluta.

Este delicado equilibrio de ser crítico pero inofensivo se evidencia en dos breves textos de consejos que Mipham escribió describiendo las cuatro escuelas principales del budismo tibetano: Nyingma, Sakya, Kagyü y Geluk (o Gendenpa, como prefiere Mipham). En ambos, advierte contra la rivalidad sectaria. “Cualquier sentimiento de hostilidad traerá una gran ruina”, escribe en “Charla maravillosa provocada al conversar con un amigo”: “así que, en lugar de eso, considerémonos unos a otros con alegría”. Y en el más breve “Las cuatro tradiciones del Dharma de la tierra del Tíbet”, aconseja: “mientras se enfoca en su propia tradición, evite menospreciar a los demás”. Este es su mensaje central, pero también usa “Charla maravillosa” como excusa para burlarse de las diferentes escuelas, incluida la suya, satirizando lo que considera sus fallas. Su burla no pretende ofender ni socavar el tipo de respeto mutuo y la percepción pura que también fomenta. Pero tampoco hay que descartarlo por completo. Tomando prestada su propia imagen de las diversas escuelas como hijos de los mismos padres, su sátira es como las burlas que a menudo se dan entre familiares cercanos: juguetona pero mordaz y, por lo tanto, potencialmente útil como medio para comunicar verdades difíciles.

 

Charla Maravillosa provocada al

Conversar con un amigo

JAMGÖN MIPHAM

Namo mañjuśrīye!

A través de la actividad iluminada de los budas victoriosos

y los medios hábiles de sus bodhisattvas herederos,

¡Qué puedan las cuatro escuelas de enseñanzas budistas, antiguas y nuevas,

transmitir con éxito sus métodos perfectos del despertar!

 

La transmisión de los sūtras ha recaído en los Gendenpas,

La transmisión del mantra ha recaído en los Nyingmapas,

La transmisión de la exposición ha recaído en los Sakyapas,

Y la transmisión de la práctica ha recaído en los Kagyüpas.

 

Los Sakyapas son maestros del aprendizaje,

Los Gendenpas son maestros del discurso,

Los Kagyüpas son maestros de realización,

Y los Nyingmapas son maestros del poder espiritual.

 

Hay cuatro transmisiones maravillosas:

La visión más allá de todos los extremos entre los Nyingmapas,

Perseverancia en la meditación entre los Kagyüpas,

Perfecta conducta entre los Gendenpas,

Y la práctica regular de acercamiento y realización entre los Sakyapas.

 

Aunque para todos ellos todo es completo,

Cada escuela enfatiza una disciplina en particular.

Los Nyingmapas cantan a través de sus narices,

Los Sakyapas entonan con sus labios,

Los Gendenpas cantan principalmente a través de sus gargantas,

Y los Kagyüpas cantan fuertemente desde adentro.

 

Los Gendenpas son como el cuerpo de las enseñanzas, con el camino del estudio de las escrituras completo.

Los Sakyapas son como los ojos de las enseñanzas, uniendo los elementos gemelos de sūtra y mantra.

Los Kagyüpas son como el corazón de las enseñanzas, trayendo devoción a la práctica.

Y los Nyingmapas son como la fuerza vital de las enseñanzas, que contienen las profundas instrucciones clave para los tantras y las sadhanas.

Ahora unas pocas palabras en broma:

Los Nyingmapas afirman tener un camino para lograr el nivel de Vajradhara a través de la práctica de la luz clara Gran Perfección, sin la necesidad de depender de una actividad externa-mudrā (consorte).

Y, sin embargo, los lamas dicen que deben tomar una esposa para aumentar su longevidad, mejorar la claridad de su visión, mantener una buena salud y beneficiar a los seres a través de la revelación de terma.

¡No dicen que por el bien de las enseñanzas deben enseñar y practicar!

Que tomar una esposa pueda ser una forma de beneficiar las enseñanzas y los seres, y un sustituto de la enseñanza y la práctica, y al mismo tiempo mejorar la claridad de visión y cosas por el estilo, ¡creo que es increíble!

Los Gendenpas afirman que el antídoto para todos los dolores de la existencia es la sabiduría que realiza la ausencia de ego.

Y, sin embargo, dicen que al acercarse a la realización del no-yo puede haber tal miedo de abandonar este sentido de identidad que se vuelve difícil sentarse quieto en el cojín.

En el pasado, se dijo que el logro del camino de la visión y la clara experiencia de carencia de yo que lo precede están marcados por sentimientos especiales de alegría,

¡así que me pregunto si esto podría ser un síntoma de la era degenerada actual!

Los Sakyapas aceptan los tantras del Yoga Supremo que afirman que la sabiduría interior es primordial, sin tener en cuenta la conducta.

Y, sin embargo, cuando recitan la Sadhana de la Etapa del Camino,1 mantienen la disciplina de nunca abandonar sus asientos, porque hacerlo transgrediría su voto.

Parece que si alguna vez necesitan levantarse y hacer algo, deben gatear y arrastrar su asiento hacia atrás, lo que podría traer una purificación y liberación física temporal.

Aun así, ¡me pregunto qué pasaría si alguna vez se pusieran de pie!

Los Kagyüpas afirman que el Gran Sello (Mahāmudrā) es la sabiduría primordial que impregna todo saṃsāra y nirvāṇa

y, sin embargo, explican la palabra mudrā refiriéndose a una mano.2

¿Cómo sería una mano tan enorme?

Creo que sería una visión maravillosa.

¡Ja ja! Todo esto fue dicho en broma.

Hay un gran significado en los dichos de los grandes maestros del pasado,

Y hay puntos clave para las intenciones de cada escuela, antiguas y nuevas.

Es más, la mayoría de los seguidores de la escuela Nyingma evitan quitar la vida,

pero suponen que no hay necesidad de renunciar a las mujeres.

¡Si son verdaderos yoguis, me refugio en ellos!

Pero, en general, este deseo sexual ordinario es perjudicial para las enseñanzas nyingma,

¡así que tomen cuidado, se los ruego!

 

A la mayoría de los seguidores de la escuela Kagyü no les gusta la exposición y la lógica clásicas, prefiriendo considerar solo la mente.

Si son en quienes la realización y la liberación son simultáneas, ¡Tomo refugio!

Pero, en general, esa mentalidad cerrada es dañina para las enseñanzas Kagyü

y, por lo tanto, ¡debe ser abandonada!

La mayoría de los seguidores de la escuela Genden evitan el alcohol y cosas por el estilo, lo que los convierte en modelos ejemplares de la enseñanza.

Sin embargo, la mayoría no ve fallas en aquellos que buscan matar y herir a otros.

Pero tal hostilidad es un gran enemigo,

¡así que tengan cuidado, se los ruego!

La mayoría de los seguidores de la escuela Sakya consideran supremos solo

los empoderamientos e instrucciones que ellos mismos han recibido y la rama a la que pertenecen,

ya sea Sakya, Ngor u otra, pero este fuerte prejuicio y dogmatismo es dañino para las enseñanzas Sakya, por lo que debe ¡ser abandonado!

Generalmente, incluso si estamos apegados a nuestra propia tradición, es importante que no tengamos antipatía hacia otras tradiciones.

Teniendo en cuenta nuestra propia tradición, dado que todos somos seguidores del Buddha, podemos tener un afecto cercano los unos por los otros.

Luego, con respecto a los diferentes sistemas de enseñanza, comenzaron desde la época de Khenpo Śāntarakṣita, Guru Rinpoche y el rey Trisong Detsen.

Como legado de ese excelente pasado, todos nosotros aquí en el Tíbet

aceptamos los cuatro sellos que son el sello distintivo de las enseñanzas budistas.3

 

Todos somos iguales a este respecto y, además,

todos afirmamos el gran vacío, de la elaboración conceptual.

No solo eso, todos aceptamos el Mantrayāna con su unidad inseparable de bienaventuranza y vacuidad.

Esto significa que, con nuestros puntos de vista y principios similares, somos extremadamente cercanos.

Los que practican otras tradiciones, los extranjeros no budistas y los bárbaros,

que se diferencian de nosotros incluso en los signos exteriores y en la forma de vestir,

son tan numerosos como las estrellas en el cielo nocturno.

Comparados con ellos, los budistas somos tan raros como las estrellas a plena luz del día.

Ahora, cuando las enseñanzas budistas están al borde de la extinción,

todos los que buscan asegurar su supervivencia deben verse como los aliados más cercanos. Cualquier sentimiento de hostilidad traerá una gran ruina,

por lo tanto, mirémonos unos a otros con alegría,

como una madre que ve a su único hijo o un mendigo que descubre un tesoro invaluable.

Habiéndonos convertido en seguidores de un maestro,

Qué puedan todos los estudiantes de estas mismas enseñanzas

Abandonar la hostilidad y los puntos de vista prejuiciosos.

¡Y trabajar juntos con una sensación de alegría!

 

Cualquier cosa que quede fuera del alcance de las enseñanzas,

Ya sea que se encuentre en nosotros mismos o en otros, la debemos abandonar.

Todo lo que esté de acuerdo con las enseñanzas,

Ya sea que nos pertenezca a nosotros o a otros, debemos cultivar.

 

A través del poder de esto, aquí en la Tierra de las Nieves,

Que los cuatro grandes linajes de práctica, métodos de la victoriosa budeidad,

Resplandezcan con la belleza de una riqueza de enseñanzas del Dharma

¡Y reunirse con el éxito completo y universal!

 

Mati, el que conoce la naturaleza de las cuatro escuelas— Sakya,

Nyingma, Kagyü, and Geluk— escribí esto en broma para un amigo.

Maṅgalam!

 

 

Las Cuatro tradiciones

del Dharma de la Tierra del Tibet

JAMGÖN MIPHAM

 

Los seguidores Nyingma del Mantra Secreto enfatizan el tantra real.4

Persiguen la visión más elevada y se deleitan en la conducta que es estable.

La mayoría alcanza los niveles de vidyādhara y logran la realización,

Y muchos son practicantes del mantra, cuyo poder es mayor que otros.

Los seguidores Kagyü, los protectores de los seres, enfatizan la devoción.

Muchos encuentran que recibir las bendiciones del linaje es suficiente.

A través de la perseverancia en la práctica, la mayoría obtiene logros.

Son similares y se mezclan con los Nyingmapas.

Los Riwo Gendenpas5 enfatizan los caminos de los eruditos.

Les gusta la meditación analítica y se deleitan en el debate,

E impresionan a todos con su conducta elegante y ejemplar.

Son populares y prósperos y se esfuerzan por aprender.

Los gloriosos Sakyapas enfatizan el enfoque y el logro.

Muchos son bendecidos a través del poder de recitación y visualización.

Valoran sus propios caminos y su práctica regular es excelente.

En comparación con otras escuelas, tienen algo de todas.

¡Ema! Las cuatro tradiciones de Dharma de esta tierra del Tíbet

Tienen una sola fuente real, incluso si surgieron individualmente.

Cualquiera que sigas, si lo practicas correctamente,

Puede traer cualidades de aprendizaje y logro.

Así, como hijos de un mismo padre y de una misma madre,

Cultiven el acuerdo mutuo, la devoción y la percepción pura,

Y, mientras te enfocas en tu propia tradición, evita menospreciar a los demás.

Si actúas de esta manera, también al servicio de las enseñanzas, tú estarás.

Yo, Mipham, escribí esto en el trigésimo día del primer mes del año del Mono de Fuego (1896). Maṅgalam!

 

Notas

1. lam dus, es decir, una Hevajra sādhana breve.

2. En tibetano, Mahāmudrā (Gran Sello) es habitualmente abreviado de su forma completa, phyag rgya chen po, to phyag chen, que literalmente significa sencillamente “gran mano.”

3. (1) Todo lo que está condicionado es impermanente, (2) todo lo que está contaminado es sufrimiento, (3) todos los fenómenos son vacuos y desprovistos de yo, y (4) nirvāṇa es paz.

4. Es decir, el significado en lugar de las palabras, el tantra real (o continuo) de base, camino y fruición, en lugar de los tantras escritos. (Alak Zenkar Rimpoché)

5. Es decir, lose Gelugpas.

 

En: Beyond the Ordinary Mind. Dzogchen, Rimé and Path of Perfect Wisdom. Capítulo 3. Adam Pearcy. Snow Lion, 2018