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sábado, 28 de enero de 2023

Tras los pasos de Shantideva

 

Las Seis Conciencias

En los pasos de Shantideva

"Para escuchar las enseñanzas de Dharma, debemos tener una actitud de humildad. Se dice que “en la cima de la montaña de la arrogancia, las aguas de las enseñanzas no permanecen y las flores de las realizaciones no crecen.

En el valle de la humildad, las aguas de las enseñanzas permanecen y las flores de la realización pueden crecer”.

Humildad no quiere decir sentirse inferior, sino reconocer nuestras cualidades y límites, reconociendo asimismo las cualidades de los demás, sin considerarlos superiores o inferiores a nosotros.

Para escuchar las enseñanzas de Dharma lo primero es reconocernos como enfermos. Sabemos que estamos enfermos a través de los síntomas de la enfermedad. ¿Cuáles son estos síntomas? El sufrimiento y la insatisfacción principalmente. ¿Y cuál es la enfermedad? La enfermedad es la ignorancia, el enfado, el apego, el deseo. Reconocernos enfermos es requisito para poder curarnos.

Cuando reconocemos la enfermedad y pensamos “no quiero estar enfermo” buscamos un médico, un sanador que nos ayude a sanar la enfermedad. Hasta que no tengamos conciencia de que estamos enfermos interiormente, no haremos nada para sanar la enfermedad.

La primera conciencia es vernos como un paciente enfermo. Nuestra enfermedad es la ignorancia, los celos, el enfado, el miedo, el deseo y la insatisfacción, que se manifiestan con sufrimiento.

Esto no significa que seamos enfermos mentales, es algo mucho más profundo. No tenemos que escuchar las enseñanzas solo para aprender algo nuevo, sino para sanar algo dentro de nosotros.

La segunda conciencia es contemplar el Dharma, las enseñanzas del Buddha, como la medicina que nos va a ayudar a sanar nuestra enfermedad. Recibir las enseñanzas es para sanar la propia enfermedad y el Dharma es la medicina.

La tercera conciencia es contemplar al maestro espiritual como el médico. Además de la medicina, necesitamos un médico, una persona que haga el diagnóstico, que prescriba la medicina que necesitamos. El maestro espiritual nos da la medicina del Dharma, la medicina espiritual, que nos guía hacia la sanación.

Se dice que Lama Gangchen Rimpoché es un lama sanador, que tiene el poder de sanar todas las enfermedades. Nuestra enfermedad más profunda es la de la mente, es nuestro sufrimiento. Las otras enfermedades que podemos tener, sean del cuerpo o las que llamamos normalmente enfermedades mentales, son el resultado de la enfermedad más profunda, la ignorancia.

La ignorancia es una visión errónea de nosotros y del mundo que se manifiesta en egoísmo. El egoísmo, a su vez, se manifiesta en aversión y atracción, a través de los celos, del enfado, del miedo y de todos los demás venenos mentales. Es muy importante ver al maestro espiritual como al médico que nos da la medicina.

Santideva en el Bodisatvachariavatara decía que escuchar las enseñanzas de Dharma y no practicarlas, es igual que ir al médico y leer solo la receta, sin tomar las medicinas.

¿Qué diferencia hay entre no tener medicinas y, tenerlas y no tomarlas? Ninguna. En el monasterio se hace algo parecido con los textos. Por ejemplo, yo tengo muchos textos que no he leído y probablemente, no leeré en mucho tiempo, pero ¡ah! tengo todos los textos de lama Tsong Khapa, de Pabonka Rimpoché, del Lam Rim, los comentarios de los Tantras, todos los textos están ahí, pero ¿qué diferencia existe entre no tener los textos y tener los textos y no leerlos?

Del mismo modo, que diferencia existe entre no recibir enseñanzas de Dharma y recibirlas y no practicarlas. La única diferencia es que las enseñanzas de Dharma dan una impronta positiva a nuestra mente para poder practicar en el futuro. Es mejor que nada, pero si no practicamos, es muy parecido a nada.

La cuarta conciencia es la práctica sincera del Dharma como un proceso de curación. Esto quiere decir que si quiero sanarme, tengo que tomar la medicina del Dharma, que es la práctica sincera. No es suficiente decir los mantras mientras pensamos en otras cosas y tener muchas imágenes de Buda sino conectamos la mente con las imágenes. La sinceridad en la práctica es muy importante y no es fácil.

Con el tiempo, tendemos a hacer la práctica basándonos en nuestra imagen, no solamente la imagen que damos a los demás, sino para decirnos a nosotros mismos “soy un gran practicante, hago la puya al guru, la autocuración, etc” sin tener un contacto directo con las prácticas en nuestro corazón. Es muy importante para nosotros, tener la conciencia de que el proceso de curación es practicar con sinceridad.

Es importante recordar que el Dharma está dentro de nosotros. El Dharma no está en las estatuas, en las imágenes, en los textos, no está en el maestro, todo esto es muy importante para representar el Dharma que nosotros tenemos que desarrollar dentro. El verdadero Dharma está dentro de nosotros y tenemos que practicarlo. Esta es una de las razones por las que el budismo no gusta a alguna gente; es un camino espiritual donde somos responsables de nuestro desarrollo.

Algunas personas dicen “llevo ya cinco años practicando con mucho esfuerzo y todo sigue igual, el Dharma no funciona.” La pregunta sería, ¿estás más calmado que tres años atrás? Dice, sí. ¿Sientes menos insatisfacción? Dice, sí. ¿Tienes más concentración? Dice, sí. ¿Eres menos violento? Dice, sí. ¿Cómo puedes decir que no está funcionando?

El problema es que tenemos la expectativa de que en cinco años vamos a alcanzar la iluminación y ser un bodisattva. Tenemos que recordar que es un proceso gradual, tenemos un conocimiento mínimo de nosotros mismos. Cuando se empieza a practicar con sinceridad, con el tiempo, vamos a conocernos a nosotros mismos más profundamente, vamos a ver muchos defectos que antes no veíamos. Podemos pensar que hemos empeorado, pero no es así.

La quinta conciencia es larga permanencia en el sendero del Dharma. Para obtener un resultado, es necesario practicar durante mucho tiempo. No basta un día, dos días, un año, dos años. Si tengo una enfermedad crónica ¿en pocos días se puede sanar o necesita de un tiempo más largo?

La enfermedad de nuestra mente es crónica. El proceso de curación es gradual. Dentro de este proceso de curación, tenemos que regocijarnos de cada paso que damos y no pensar que es mucho tiempo. Cada paso que damos nos tiene que hacer felices.

Para transformarnos necesitamos tiempo y mucho esfuerzo, hasta que lleguemos al punto de no retorno. El camino espiritual es un camino donde se necesita constancia y esfuerzo. Si yo quiero hacer el maratón de las próximas olimpiadas, tengo que entrenar de forma constante, no es suficiente con entrenar diez días con mucho esfuerzo y después estar tres meses sin hacer nada. Tengo que hacerlo todos los días.

No tenemos que pensar “¡Ah, se necesita mucho tiempo! entonces yo no puedo porque tengo ya muchos años.” Tenemos que recordar que el tiempo es relativo. Se puede practicar muchos años y hacer muy poco, y en un día, hacer mucho. Lo que marca la diferencia del tiempo es la calidad del tiempo.

No es el tiempo material de minutos, horas, días, años. Si pudiéramos usar los sesenta segundos de un minuto, un minuto sería muy largo. Si conseguimos dedicar nuestra vida a practicar el Dharma en todas las circunstancias; con la familia, en el trabajo, a solas, con otras personas, es posible hacer mucho en un tiempo material pequeño.

Si para practicar el Dharma tenemos que estar sentados en meditación, necesitaremos de mucho más tiempo material para practicar. Del mismo modo, si me siento a meditar cada día quince minutos o media hora, después de un mes voy a tener buenos resultados. Si medito media hora, una hora, cada quince días, necesito de mucho más tiempo para tener algún resultado. Tenemos que usar el tiempo con calidad, en un día se puede hacer mucho, en un año se puede hacer mucho.

La quinta conciencia es que necesito practicar el Dharma con sinceridad, de forma constante y largo tiempo para ver los resultados completos.

La sexta conciencia es la conciencia del estado de ser de un buddha. Si no creo en la posibilidad de alcanzar el estado de iluminación, no puedo hacer esfuerzo para practicar el Dharma. Quiero alcanzar la iluminación, porque creo que es posible, porque creo en mi naturaleza pura. Sin esta conciencia de reconocimiento de nuestro potencial, es muy difícil poner esfuerzo para alcanzar el estado de un buda.

Resumiendo, los pasos son: Estoy enfermo. El Dharma es la medicina que puede curar mi enfermedad. El maestro espiritual es el médico que me da la medicina. Practicar con sinceridad el Dharma, es el proceso de curación. Este proceso de curación necesita de un tiempo largo y de constancia. Es posible alcanzar el resultado final que es la iluminación.”

domingo, 21 de agosto de 2022

Más allá de la Mente Ordinaria (4)

 

3

EL RIMÉ DE LOS ANTIGUOS

MONJES ESTUDIOSOS

 

Para los investigadores, la vida de Jamgön Mipham representa algo así como un rompecabezas, si no una absoluta paradoja. Aunque a menudo se le describe como ecuménico y ciertamente fue un discípulo cercano de los fundadores del movimiento Rimé, dedicó toda su vida a redefinir y promover una perspectiva única Nyingma. Por lo tanto, se requiere cierto grado de sutileza, o incluso flexibilidad, al articular la posición de Mipham sobre el no sectarismo.

Incuestionablemente, Mipham demuestra en sus escritos una apertura hacia los diversos niveles y formas de la enseñanza budista en general, lo que lo distingue de otras figuras de estatura comparable en la historia intelectual tibetana. (Sin embargo, en esto también estaba siguiendo a su propio maestro, Patrul Rinpoche, quien criticó la opinión de que las tradiciones de Nāgārjuna y Asaṅga son incompatibles, así como la confianza exclusiva en el segundo o tercer giro de la rueda del Dharma). Para Mipham, esta actitud complaciente hacia las enseñanzas budistas no siempre se extendió a las otras escuelas tibetanas, al menos no de la misma manera. De hecho, su misma apertura resultó ser un punto de discusión. Es más, Mipham no rehuyó la controversia y estuvo dispuesto a señalar lo que él veía como fallas en otros sistemas, incluso cuando advirtió contra la hostilidad absoluta.

Este delicado equilibrio de ser crítico pero inofensivo se evidencia en dos breves textos de consejos que Mipham escribió describiendo las cuatro escuelas principales del budismo tibetano: Nyingma, Sakya, Kagyü y Geluk (o Gendenpa, como prefiere Mipham). En ambos, advierte contra la rivalidad sectaria. “Cualquier sentimiento de hostilidad traerá una gran ruina”, escribe en “Charla maravillosa provocada al conversar con un amigo”: “así que, en lugar de eso, considerémonos unos a otros con alegría”. Y en el más breve “Las cuatro tradiciones del Dharma de la tierra del Tíbet”, aconseja: “mientras se enfoca en su propia tradición, evite menospreciar a los demás”. Este es su mensaje central, pero también usa “Charla maravillosa” como excusa para burlarse de las diferentes escuelas, incluida la suya, satirizando lo que considera sus fallas. Su burla no pretende ofender ni socavar el tipo de respeto mutuo y la percepción pura que también fomenta. Pero tampoco hay que descartarlo por completo. Tomando prestada su propia imagen de las diversas escuelas como hijos de los mismos padres, su sátira es como las burlas que a menudo se dan entre familiares cercanos: juguetona pero mordaz y, por lo tanto, potencialmente útil como medio para comunicar verdades difíciles.

 

Charla Maravillosa provocada al

Conversar con un amigo

JAMGÖN MIPHAM

Namo mañjuśrīye!

A través de la actividad iluminada de los budas victoriosos

y los medios hábiles de sus bodhisattvas herederos,

¡Qué puedan las cuatro escuelas de enseñanzas budistas, antiguas y nuevas,

transmitir con éxito sus métodos perfectos del despertar!

 

La transmisión de los sūtras ha recaído en los Gendenpas,

La transmisión del mantra ha recaído en los Nyingmapas,

La transmisión de la exposición ha recaído en los Sakyapas,

Y la transmisión de la práctica ha recaído en los Kagyüpas.

 

Los Sakyapas son maestros del aprendizaje,

Los Gendenpas son maestros del discurso,

Los Kagyüpas son maestros de realización,

Y los Nyingmapas son maestros del poder espiritual.

 

Hay cuatro transmisiones maravillosas:

La visión más allá de todos los extremos entre los Nyingmapas,

Perseverancia en la meditación entre los Kagyüpas,

Perfecta conducta entre los Gendenpas,

Y la práctica regular de acercamiento y realización entre los Sakyapas.

 

Aunque para todos ellos todo es completo,

Cada escuela enfatiza una disciplina en particular.

Los Nyingmapas cantan a través de sus narices,

Los Sakyapas entonan con sus labios,

Los Gendenpas cantan principalmente a través de sus gargantas,

Y los Kagyüpas cantan fuertemente desde adentro.

 

Los Gendenpas son como el cuerpo de las enseñanzas, con el camino del estudio de las escrituras completo.

Los Sakyapas son como los ojos de las enseñanzas, uniendo los elementos gemelos de sūtra y mantra.

Los Kagyüpas son como el corazón de las enseñanzas, trayendo devoción a la práctica.

Y los Nyingmapas son como la fuerza vital de las enseñanzas, que contienen las profundas instrucciones clave para los tantras y las sadhanas.

Ahora unas pocas palabras en broma:

Los Nyingmapas afirman tener un camino para lograr el nivel de Vajradhara a través de la práctica de la luz clara Gran Perfección, sin la necesidad de depender de una actividad externa-mudrā (consorte).

Y, sin embargo, los lamas dicen que deben tomar una esposa para aumentar su longevidad, mejorar la claridad de su visión, mantener una buena salud y beneficiar a los seres a través de la revelación de terma.

¡No dicen que por el bien de las enseñanzas deben enseñar y practicar!

Que tomar una esposa pueda ser una forma de beneficiar las enseñanzas y los seres, y un sustituto de la enseñanza y la práctica, y al mismo tiempo mejorar la claridad de visión y cosas por el estilo, ¡creo que es increíble!

Los Gendenpas afirman que el antídoto para todos los dolores de la existencia es la sabiduría que realiza la ausencia de ego.

Y, sin embargo, dicen que al acercarse a la realización del no-yo puede haber tal miedo de abandonar este sentido de identidad que se vuelve difícil sentarse quieto en el cojín.

En el pasado, se dijo que el logro del camino de la visión y la clara experiencia de carencia de yo que lo precede están marcados por sentimientos especiales de alegría,

¡así que me pregunto si esto podría ser un síntoma de la era degenerada actual!

Los Sakyapas aceptan los tantras del Yoga Supremo que afirman que la sabiduría interior es primordial, sin tener en cuenta la conducta.

Y, sin embargo, cuando recitan la Sadhana de la Etapa del Camino,1 mantienen la disciplina de nunca abandonar sus asientos, porque hacerlo transgrediría su voto.

Parece que si alguna vez necesitan levantarse y hacer algo, deben gatear y arrastrar su asiento hacia atrás, lo que podría traer una purificación y liberación física temporal.

Aun así, ¡me pregunto qué pasaría si alguna vez se pusieran de pie!

Los Kagyüpas afirman que el Gran Sello (Mahāmudrā) es la sabiduría primordial que impregna todo saṃsāra y nirvāṇa

y, sin embargo, explican la palabra mudrā refiriéndose a una mano.2

¿Cómo sería una mano tan enorme?

Creo que sería una visión maravillosa.

¡Ja ja! Todo esto fue dicho en broma.

Hay un gran significado en los dichos de los grandes maestros del pasado,

Y hay puntos clave para las intenciones de cada escuela, antiguas y nuevas.

Es más, la mayoría de los seguidores de la escuela Nyingma evitan quitar la vida,

pero suponen que no hay necesidad de renunciar a las mujeres.

¡Si son verdaderos yoguis, me refugio en ellos!

Pero, en general, este deseo sexual ordinario es perjudicial para las enseñanzas nyingma,

¡así que tomen cuidado, se los ruego!

 

A la mayoría de los seguidores de la escuela Kagyü no les gusta la exposición y la lógica clásicas, prefiriendo considerar solo la mente.

Si son en quienes la realización y la liberación son simultáneas, ¡Tomo refugio!

Pero, en general, esa mentalidad cerrada es dañina para las enseñanzas Kagyü

y, por lo tanto, ¡debe ser abandonada!

La mayoría de los seguidores de la escuela Genden evitan el alcohol y cosas por el estilo, lo que los convierte en modelos ejemplares de la enseñanza.

Sin embargo, la mayoría no ve fallas en aquellos que buscan matar y herir a otros.

Pero tal hostilidad es un gran enemigo,

¡así que tengan cuidado, se los ruego!

La mayoría de los seguidores de la escuela Sakya consideran supremos solo

los empoderamientos e instrucciones que ellos mismos han recibido y la rama a la que pertenecen,

ya sea Sakya, Ngor u otra, pero este fuerte prejuicio y dogmatismo es dañino para las enseñanzas Sakya, por lo que debe ¡ser abandonado!

Generalmente, incluso si estamos apegados a nuestra propia tradición, es importante que no tengamos antipatía hacia otras tradiciones.

Teniendo en cuenta nuestra propia tradición, dado que todos somos seguidores del Buddha, podemos tener un afecto cercano los unos por los otros.

Luego, con respecto a los diferentes sistemas de enseñanza, comenzaron desde la época de Khenpo Śāntarakṣita, Guru Rinpoche y el rey Trisong Detsen.

Como legado de ese excelente pasado, todos nosotros aquí en el Tíbet

aceptamos los cuatro sellos que son el sello distintivo de las enseñanzas budistas.3

 

Todos somos iguales a este respecto y, además,

todos afirmamos el gran vacío, de la elaboración conceptual.

No solo eso, todos aceptamos el Mantrayāna con su unidad inseparable de bienaventuranza y vacuidad.

Esto significa que, con nuestros puntos de vista y principios similares, somos extremadamente cercanos.

Los que practican otras tradiciones, los extranjeros no budistas y los bárbaros,

que se diferencian de nosotros incluso en los signos exteriores y en la forma de vestir,

son tan numerosos como las estrellas en el cielo nocturno.

Comparados con ellos, los budistas somos tan raros como las estrellas a plena luz del día.

Ahora, cuando las enseñanzas budistas están al borde de la extinción,

todos los que buscan asegurar su supervivencia deben verse como los aliados más cercanos. Cualquier sentimiento de hostilidad traerá una gran ruina,

por lo tanto, mirémonos unos a otros con alegría,

como una madre que ve a su único hijo o un mendigo que descubre un tesoro invaluable.

Habiéndonos convertido en seguidores de un maestro,

Qué puedan todos los estudiantes de estas mismas enseñanzas

Abandonar la hostilidad y los puntos de vista prejuiciosos.

¡Y trabajar juntos con una sensación de alegría!

 

Cualquier cosa que quede fuera del alcance de las enseñanzas,

Ya sea que se encuentre en nosotros mismos o en otros, la debemos abandonar.

Todo lo que esté de acuerdo con las enseñanzas,

Ya sea que nos pertenezca a nosotros o a otros, debemos cultivar.

 

A través del poder de esto, aquí en la Tierra de las Nieves,

Que los cuatro grandes linajes de práctica, métodos de la victoriosa budeidad,

Resplandezcan con la belleza de una riqueza de enseñanzas del Dharma

¡Y reunirse con el éxito completo y universal!

 

Mati, el que conoce la naturaleza de las cuatro escuelas— Sakya,

Nyingma, Kagyü, and Geluk— escribí esto en broma para un amigo.

Maṅgalam!

 

 

Las Cuatro tradiciones

del Dharma de la Tierra del Tibet

JAMGÖN MIPHAM

 

Los seguidores Nyingma del Mantra Secreto enfatizan el tantra real.4

Persiguen la visión más elevada y se deleitan en la conducta que es estable.

La mayoría alcanza los niveles de vidyādhara y logran la realización,

Y muchos son practicantes del mantra, cuyo poder es mayor que otros.

Los seguidores Kagyü, los protectores de los seres, enfatizan la devoción.

Muchos encuentran que recibir las bendiciones del linaje es suficiente.

A través de la perseverancia en la práctica, la mayoría obtiene logros.

Son similares y se mezclan con los Nyingmapas.

Los Riwo Gendenpas5 enfatizan los caminos de los eruditos.

Les gusta la meditación analítica y se deleitan en el debate,

E impresionan a todos con su conducta elegante y ejemplar.

Son populares y prósperos y se esfuerzan por aprender.

Los gloriosos Sakyapas enfatizan el enfoque y el logro.

Muchos son bendecidos a través del poder de recitación y visualización.

Valoran sus propios caminos y su práctica regular es excelente.

En comparación con otras escuelas, tienen algo de todas.

¡Ema! Las cuatro tradiciones de Dharma de esta tierra del Tíbet

Tienen una sola fuente real, incluso si surgieron individualmente.

Cualquiera que sigas, si lo practicas correctamente,

Puede traer cualidades de aprendizaje y logro.

Así, como hijos de un mismo padre y de una misma madre,

Cultiven el acuerdo mutuo, la devoción y la percepción pura,

Y, mientras te enfocas en tu propia tradición, evita menospreciar a los demás.

Si actúas de esta manera, también al servicio de las enseñanzas, tú estarás.

Yo, Mipham, escribí esto en el trigésimo día del primer mes del año del Mono de Fuego (1896). Maṅgalam!

 

Notas

1. lam dus, es decir, una Hevajra sādhana breve.

2. En tibetano, Mahāmudrā (Gran Sello) es habitualmente abreviado de su forma completa, phyag rgya chen po, to phyag chen, que literalmente significa sencillamente “gran mano.”

3. (1) Todo lo que está condicionado es impermanente, (2) todo lo que está contaminado es sufrimiento, (3) todos los fenómenos son vacuos y desprovistos de yo, y (4) nirvāṇa es paz.

4. Es decir, el significado en lugar de las palabras, el tantra real (o continuo) de base, camino y fruición, en lugar de los tantras escritos. (Alak Zenkar Rimpoché)

5. Es decir, lose Gelugpas.

 

En: Beyond the Ordinary Mind. Dzogchen, Rimé and Path of Perfect Wisdom. Capítulo 3. Adam Pearcy. Snow Lion, 2018